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ago 29 2011

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LEYENDAS GUARANÍES: EL HORNERO

“Es común a todos los pueblos la creencia de que muchas de sus aves, las más hermosas por lo general, fueron antes de ser aves, seres humanos. Tal ocurre con el cacuy de las selvas y con el hornero – ógaraitig ( en guaraní) – de los ríos”.

El hornero es un ave bien original, por cierto. Con habilidad suma, de barro y paja, se construye el nido, que tiene, precisamente, la forma de un horno campesino. De ahí su nombre en guaraní, ógaraitig: de óga (casa), y de raitig (nido).

Por su original vivienda y su melodioso, bellísimo canto, tenía esta ave que acuciar la fantasía popular, la que le creó su leyenda. . .

Dice la leyenda que el hornero era un bravo y hermoso doncel cazador, el que vivía en un apartado lugar, solo con su padre. Amaba el joven a una muchacha que viera en sus excursiones; pero llegado a la edad viril, tuvo que someterse a la triple prueba que era de obligación en su tribu. El triunfador obtendría a la propia hija del cacique como premio.

Para ello debía vencer en dos carreras, una a pie y la otra a nado, y luego someterse a la prueba del ayuno, que consistía en estarse inmóvil, encerrado entre cueros, y sin tomar más que líquido durante nueve días.

Y cuenta la tradición que el doncel bravo y hermoso triunfó en todas las pruebas; más cuando fueron a sacarlo del cuero donde permaneciera nueve días, inmóvil, bebiendo solo zumo de maíz, el cacique y los ancianos de la tribu, que oficiaban de jueces, vieron que se achicaba el doncel, hasta convertirse en un pequeño ógaraitig de plumas encarnadas. Y desde el cuero voló hasta la cima de un lapacho; desde donde lanzó su primer melodioso y alegre canto. El cazador renunciaba así a la hija del cacique.

La tradición añade que la muchacha cantora, convirtiese en ave también y voló a hacer compañía al que, por su amor desdeñaba los honores y el mando.-

También pertenece a Don Ernesto MORALES, esta otra página, ubicada en el mismo libro (leyenda guaraní).-

EL MAÍZ

El maíz es una planta originaria de América, y a la cual los indígenas, según nos lo atestiguan distintas tradiciones, conservaban veneración profunda.

Maíz en la lengua de los guaraníes, se dice: abatí, y quiere significar: nariz del indio. La leyenda explica tal significado.

Según ella, dos cazadores amigos fueron protegidos por Ñandé – Yara, el Gran Espíritu, quien les envió un guerrero para que lucharan con él; el vencido, sería enterrado, y de su cuerpo saldría una planta cuyos frutos serían rico alimento de las generaciones sucesivas. Así fue, lucharon ambos cazadores con el guerrero, y el vencido fue enterrado; más como lo fuera de noche, quedó su nariz afuera.

Un tiempo después, del sitio donde salía la nariz, brotó una hermosa planta que, en recuerdo de este hecho, fue denominada: abatí.

La espiga del maíz simboliza la unión de los guaraníes, por que recordaban que ella era debida a un hombre que se había sacrificado por todos los otros.

Hasta la próxima vecinos

COCO

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